Un mes en Irlanda: la experiencia inolvidable de Bruna
De los nervios antes de marcharse a encontrar una segunda familia en Irlanda. Bruna nos cuenta cómo ha vivido su mes en el Carlingford Adventure Centre.
¡Hola! Soy Bruna y este verano he pasado un mes en un campamento en Irlanda, concretamente en el Carlingford Adventure Centre. Era una experiencia con la que llevaba soñando desde hacía años, pero, aunque tenía muchísimas ganas de vivirla, también me daba un poco de miedo y me ponía nerviosa. Por suerte, mi madre me ayudó a dar el paso y me animó a vivir esta aventura. En pocas semanas nos informamos y contactamos con Meeting Point para empezar a prepararlo todo.
Los nervios de marcharme… y la tranquilidad de sentirme bienvenida
Durante el vuelo estaba muy nerviosa, pero, cuando llegué, me recibieron con mucha amabilidad y respeto. Aquella primera acogida me dio seguridad y me ayudó a sentirme más cómoda a la hora de hablar e interactuar con los demás.
Después me acompañaron hasta el punto de encuentro con mi host mother. Cuando nos vimos, sentí un gran alivio. ¡Estaba emocionadísima de tenerme con ella! Desde el primer momento me hizo sentir a gusto: me preguntaba cosas, sacaba temas de conversación y transmitía una calma y una alegría que me ayudaron muchísimo. Cuando llegamos a casa, el padre y la hija me estaban esperando para darme la bienvenida. Me recibieron con mucha educación y una energía que me transmitió confianza.
Una familia que siempre formará parte de mí
Estoy inmensamente agradecida a la familia que me tocó. Me acogieron muy bien, me trataron con muchísimo cariño y me incluyeron en todos sus planes, tanto durante la semana como los fines de semana. Me han regalado momentos preciosos y divertidos que nunca olvidaré y que me llevo conmigo de vuelta a España.
Sinceramente, no me imaginaba que en solo un mes se pudiera llegar a coger tanto cariño a una familia a la que, al principio, no conocías de nada. Seguimos en contacto y estoy convencida de que volveremos a vernos. De hecho, me hace muchísima ilusión cuando me envían fotos de cualquier cosa que les recuerda a mí. Son una familia de diez, a la que echaré muchísimo de menos hasta que podamos reencontrarnos.
Amistades de todo el mundo
En cuanto al campamento, todo el personal estaba muy implicado y siempre dispuesto a ayudarnos y a pasarlo bien con nosotros. En los grupos había tanto jóvenes irlandeses como participantes de otros países y, en general, he conocido a personas increíbles.También quedábamos los fines de semana para pasar el rato y divertirnos fuera del campamento. Es una pena que, como vivimos en lugares diferentes, sea más difícil seguir viéndonos, pero sé que mantendremos el contacto. Son personas que merece la pena conocer y conservar en tu vida.
Una experiencia que recomendaría a todo el mundo
En definitiva, ha sido una experiencia inolvidable que recomiendo a todos los adolescentes, especialmente a aquellos que llevan tiempo planteándoselo, pero que todavía no se han atrevido a dar el paso por miedo o por los nervios.
Conocer a toda esta gente y convivir con mi host family ha sido lo mejor del viaje. Me llevo todos estos recuerdos guardados en el corazón y sé que los echaré de menos durante mucho tiempo.
Si llevas tiempo soñando con vivir una experiencia así, pero los nervios te frenan, mi consejo es que te lances. Puede que descubras que, además de mejorar tu inglés y conocer un país nuevo, te esperan personas que acabarán siendo muy importantes para ti.
¡Bruna, gracias por compartir tu experiencia con nosotros! 💚

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