Y esta vez os llevo de ruta por los Alpes italianos, sí porque como sabéis también impartimos clases de italiano y en cualquier lugar de Italia podéis poner en práctica vuestro italiano, pero es que además en Las Dolomitas os encantará ver paisajes que os recordarán a los fondos de pantalla de vuestros ordenadores.

Empezamos la ruta desde casa y sin cesar atravesamos toda la Costa Azul Francesa, viendo Sant Tropez, Niza, Marsella; si podéis no dejéis de hacer una paradita en Mónaco y estaréis en un segundo país. Sin tiempo para parar por los casinos, seguimos la carretera para llegar a Milán, ¡Italia! Y la primera visita que os aconsejamos es el Lago di Garda, para descansar en un área verde con conejos ante el lago y las Dolomitas de fondo que os gritarán a subirlas. Por la mañana bañito en el mismo lago y salimos a visitar el pueblo de Sirmione, una isleta que rodea el mismo lago de Garda. Después de refrescarnos y hacer un helado típico en marcha en el Lago de Carezza. ¿También es conocido como el Lago Arco Iris, por qué será? Y es que los colores del lago lo dicen todo. Aquí los que somos más montañeros, no dejaremos de hacer la ruta circular que rodea el lago, y después de echar un millón de fotos, camino en el Valle di Fassa, aquí podréis acceder en telecabina y disfrutar del senderismo por el Valle donde hay infinidad de rutas según vuestras habilidades o ganas de andar. Nosotros escogimos la ruta 5, que pasaba por los refugios y llegaba a Bijolet, muy muy recomendable donde también podréis aprovechar para hacer un picnic.

Uno de los lugares típicos por excelencia es la *Marmolada, un sueño por los escaladores, pero también por los que practicamos senderismo, poder dormir al regazo de la montaña bien cerca del lago Fedaia.
Y diréis ¿pero todo es montaña en las Dolomitas? Pues no, también podéis parar como nosotros por los pueblecitos más bonitos, por ejemplo, a Alleghe o Sotto Gouda, donde alucinareis con los lago y las barquillas para hacer un paseo por la tarde. Las calles y los pueblos son monísimos, así que os podéis imaginar las tiendas, las librerías…
Y después de las visitas a los pueblecitos y cargar pilas, volvemos a subir montaña, ¿por qué no? Pues os recomendamos, Monte Pelmo por ejemplo, pero uno de mis imprescindibles: Cinque Tueste, que podréis llegar con funicular de buena mañana primero al Passo del Falghero y después a hacer senderismo a topo por las rutas de montaña que elegís, todas ellas os dejarán boquiabiertos, porque os veréis inmersos en cumbres espectaculares: Giro de 5 Tueste, camino a las trincheras, el lago de las Mujeres…

Y mi segundo imprescindible, más fotografiado del mundo probablemente, el Lago de Sorapis, ¡un lago de aguas turquesas brutal! Y también una caminata brutal de 15 km. Pero que vale mucho y mucho la pena. Y hablante de lagos, no os olvidéis de ver el Lago Misurina y Dobbiaco, a pesar de que lo más espectacular a pesar de que complicado acceder, el Lago de Braies.

Y la guinda del pastel: las 3 cimas de Lavaredo, a una altura de 3003 metros, apreciaréis unas vistas de ensoñación y poner fin a la aventura de montaña más increíble que nunca hayáis vivido. Pero quedará todo el camino de vuelta, y la zona del Tirol Austríaco es la que más os podemos aconsejar y parar al museo interactivo y la fábrica de Galletas Loacker por los más pequeños de la casa. A pesar de que, si sois más urbanitas y tenéis ganas de ciudad, podéis decidir volver por Italia y hacer visita en Trento, Venecia, Milán, Verona que os explicaremos en más detalle en los próximos blogs Ruta por el Norte de Italia.


Català
English